Un viaje exprés por la dulce Buenos Aires

Esta es la cuarta vez que voy a Buenos Aires, así que es un buen spoiler sobre cuánto me gusta la ciudad. 🙂
Edificios con encanto, muchos monumentos y amplias avenidas hacen este contraste entre lo clásico y lo moderno. Es realmente maravilloso.

Nos quedamos en el centro, cerca de la calle Florida. Lo que nos facilitó la logística para ir de un lugar a otro.
Aunque era mi cuarta vez en la ciudad, esta vez viajamos con mis padres y era su primera vez. Así que hicimos una ruta que también incluía los principales puntos turísticos de la ciudad.

DÍA 1

El primer día paseamos por el centro: calle Florida, Antiguo Ayuntamiento, la Catedral Metropolitana, el Banco de la Nación Argentina y, por supuesto, la Casa Rosada.

 

Desde allí fuimos a Recoleta.
Visitamos la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, que realmente impresiona con su simplicidad y belleza.

Justo al lado de la iglesia se encuentra el famoso Cementerio de la Recoleta. Famoso no solo porque se encuentra el mausoleo de Eva Perón y otras personalidades, sino también por su hermosa arquitectura. Una obra de arte con sus esplendidos panteones.

Comemos en el restaurante Don Julio, uno de los mejores restaurantes de parrilla de Buenos Aires.
Tuvimos que esperar 1h30 para una mesa, pero durante este tiempo de espera nos sirvieron cava y empanadas. No nos podemos quejar, la espera no fue tan mala. ¡Todo lo contrario!
La recompensa fue aún mejor con la deliciosa comida. ¡Ni siquiera tuve tiempo de sacar una foto del plato!

Decidimos caminar un poco más por el barrio de Palermo y descubrimos el Jardín Botánico Carlos Thays.
También era novedad para mí. El parque estaba a punto de cerrar, pero pudimos caminar y disfrutar un rato.
Es un lugar mágico que da una sensación de tranquilidad. Tiene una variedad de plantas y flores, con esculturas y fuentes. Es impresionante.
La entrada es gratuita.

Para finalizar el día, paseamos por la calle Córdoba, llena de librerías. Un placer para los lectores voraces.

DÍA 2

El segundo día hicimos una escapada a Uruguay en la ciudad de Colonia del Sacramento.
Entre Buenos Aires y Colonia está el Río de la Plata, por eso viajamos en ferry. Un viaje de aproximadamente 1 hora.
El pueblo es hermoso, tiene varias casitas en estilo colonial portugués. Fue considerado Patrimonio de la Humanidad en 1995.
Es pequeño, pero tiene 5 museos muy interesantes que vale la pena visitar. El principal está en el antiguo ayuntamiento.
También está lleno de cafeterías y buenos restaurantes.

Al regresar, disfrutamos de que estábamos en Puerto Madero y caminamos hasta allí.

DÍA 3

El tercer día era domingo y no podíamos perdernos el famoso Mercado de San Telmo.
Imposible salir de allí sin comprar nada. Hay varias paradas de artesanos donde hay muchos artículos hechos con cuero y piezas de cerámica. También tiene la zona de antigüedades con piezas únicas.

Aproveché para tomar un café en La Habana con una magdalena rellena de dulce de leche. ¡No podía perder la oportunidad!

Para el almuerzo fuimos a la pizzería Lo de Pepín y comemos las famosas pizzas argentinas al corte.
El espacio tenía una decoración de estilo vintage con mucho encanto y las pizzas eran buenísimas.

Aprovechamos la oportunidad para visitar algunas galerías del vecindario y caminar por allí.

Después nos fuimos a Caminito, famoso por sus casas de colores.
Entramos en los conventillos tradicionales para conocer más cómo vivía la gente de allí.
También visitamos el estadio del Club Atlético Boca Juniors.
El Caminito es un sitio singular, pero está demasiado lleno de turistas.

Al caer la tarde fuimos a las Galerías Pacífico y su hermoso fresco de Antonio Berni en la parte central.
Vale la pena la visita.

DÍA 4

El cuarto y último día decidimos que sería un día de relax.
Fuimos a tomar un café en la famosa cafetería El Gato Negro. Pedimos chocolate caliente con dulce de churros y café con leche con medialunas argentinas. Todo buenísimo.

Visitamos la librería El Ateneu, considerada una de las librerías más bellas del mundo por The Guardian y National Geographic.
Ella está ubicada en un teatro antiguo que se llamaba Gran Splendid. Fue fundado en 1919 y tuvo actuaciones de Carlos Gardel.
Se convirtió en una librería en 2000 y también tiene una cafetería en el escenario, lo que hace que el espacio sea aún más único.

Terminamos el viaje con un excelente almuerzo en La Posada en 1820.

Un viaje inolvidable con toda la família.
Volveremos seguro.

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